5 razones para viajar a Tromso en invierno

Nosotras decidimos viajar a Tromso en invierno para ver las auroras boreales (después de muuuucho investigar y leer todos los blogs que se puedan imaginar!), pero estando allí, descubrimos que es mucho más que auroras boreales, es un destino de aventuras!! Por ello, les comparto las siguientes 5 razones para viajar a Tromso en invierno.

1. Auroras boreales

Una de las razones más poderosas por la que los viajeros llegan a esta isla noruega, pues al encontrarse a tan solo 350 kms del Círculo Polar Ártico, tiene las condiciones ideales para poder verlas. En mi artículo sobre la ruta de las auroras boreales les he contado lo que necesitan tener en cuenta para disfrutar al máximo de este increíble fenómeno de la naturaleza; si aún no lo han leído, qué esperan! Los invito a revisarlo aquí.

Las ofertas de turismo para ver las auroras boreales es inmensa e incluyen variantes dependiendo de lo que cada turista desee: desde los buses masivos compartidos, pasando por minibuses, campamentos sami hasta cruceros. Los precios suelen oscilar entre los 120 dólares y 300 dólares dependiendo del tipo de actividad que elijan.

En nuestro caso, elegimos a Tromso Safari como agencia para hacer el tour en grupo reducido (minivan máximo 12 personas), pagamos 180.59 dólares y como el primer día no tuvimos mucha suerte, decidimos regresar y nos rebajaron el precio. Los guías de la agencia fueron muy profesionales, nos condujeron por los mejores lugares, estaban en constante comunicación entre guías y revisando los pronósticos para asegurar en la medida de lo posible que viviéramos la experiencia.

Aurora boreal en Tromso
Aurora boreal en Tromso
2. Experiencia Sami y renos

Una de las actividades más bonitas que tuvimos en nuestra estadía en Tromso. La cultura Sami está conformada por una pequeña población que habita en el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y parte de Rusia; si bien es cierto que no se tiene certeza sobre la cantidad de samis que habitan en cada región, se sabe que la mayoría vive en Noruega.

Los samis son una población muy antigua que vivían de la caza, la pesca y la recolección y su principal sustento era la caza de renos, por tanto, eran una población nómada que solía seguirlos en su migración, sin embargo actualmente tan sólo un 10% de su población aún se mantiene nómade. Los renos no sólo les proporcionaban su carne para alimentarse, sino además se vestían con su piel, bebían su leche y la usaban para hacer derivados.

Actualmente la mayoría de samis han domesticado a los renos y los tienen en corrales, permitiendo al turista alimentarlos (no olviden que sigue siendo su principal fuente de sustento), además de disfrutar de un paseo en trineo.

Renos en el corral
Renos en el corral
Renos
Renos
Trineo con renos
Trineo con renos

El tour incluye dulces y bebidas calientes en tiendas sami con calefacción con leña para mantener al turista caliente, comprenderán que al estar al aire libre, puede hacer muchísimo frío. Asimismo, incluye almuerzo en el que normalmente es un estofado de carne de reno y más bebidas calientes (sí, el reno es fuente de alimento, es el equivalente a las reses).

Y como cereza de esta increíble experiencia (no se imaginan lo que se siente darles de comer con la mano a los renos, es maravilloso!), nos hicieron pasar a una tienda sami y uno de sus habitantes no contó toda la historia, su estilo de vida, creencias y cantó un yoik (es un canto rítmico, puede o no tener letra aunque suelen ser improvisados, usualmente se refieren a personas o animales y representan la relación entre ellos y la naturaleza); realmente podía sentir la profundidad con la que lo cantaba, con los ojos cerrados le salía la melodía desde el corazón, fue un momento muy energético y especial para mí.

Experiencia Sami
Experiencia Sami
Sami
Sami

Por eso lo animo a hacer este tour, yo lo adoré. El costo de esta actividad con Tromso Safari al tipo de cambio fue de 160.14 dólares, pero recuerden que también pueden hacer la reserva antes de viajar (es full day).

3. Trineo con huskies:

Una actividad preciosa no sólo por los perros (que me encantan!) sino también por los paisajes que uno ve. Sé que habrá más de un detractor acerca de esta actividad porque piensan que los perros sufren al tener que jalar los trineos, sin embargo, les puedo decir con conocimiento de causa que es un trabajo en equipo, no es que uno se sienta y los perros se dedican a jalarnos por toda la ruta, para nada! Desde el momento que dan las instrucciones son muy claros en decirnos que el trabajo es conjunto, por eso va una persona parada y la otra sentada, pues nosotros también trabajamos impulsándolos, si no hacemos nuestra parte, los perros no avanzan, así de simple.

Para esta actividad se requieren 2 personas, pero si van solos no hay problema porque los juntan con otros viajeros que van solos o con un guía, te dan ropa especial adicional a la que uno se pone (mamelucos, botas, medias, gorros, guantes, tapacaras), el frío puede ser realmente intenso más aún con el trineo en movimiento. A nosotras nos tocó un clima ideal, cielo claro, no nevó pero sí hacía mucho frío y el día anterior había nevado mucho así que la nieve estaba alta.

Es muy importante que escuchen atentamente a las instrucciones que dan, pues son vitales para conducir el trineo, la responsabilidad principal en la conducción es para quien va parado detrás del trineo (a mí me dio miedito pero mi amiga Paola de arranque dijo que lo haría, fue genial!), pero no crean que el que va sentado se la pasa tranquilo, para nada. Tiene una importante responsabilidad que es llevar el “freno de mano” durante toda la ruta y como tal, usarlo en caso sea necesario, ya sea cuando el trineo deba parar por circunstancias externas o por caída del conductor del trineo. Este “freno de mano” es una aparato de metal con 2 ganchos que al lanzarlo se enganchan en la nieve y hacen que el trineo frene rápidamente y por tanto los perros se ven obligados a parar.

Les cuento todo esto porque tuve que utilizarlo, pues por andar de emocionadas en el camino y cuando el trineo iba de bajada, rebotó en una parte del camino y Paola se cayó; al darme cuenta de esto lancé el freno pero no funcionó de inmediato debido a que la nieve estaba muy alta, así que los perros siguieron corriendo hasta que finalmente enganchó pero ya casi nos habíamos chocado con el trineo de adelante y los perros se enredaron entre ellos (permanecí sentada en el trineo mientras llegaba un guía a ayudarnos).

Felizmente Paola cayó en un colchón de nieve así que no se hizo ningún daño (ni ella, ni los perros ni yo gracias a Dios) y pasado el susto inicial, luego nos reíamos por cómo había ocurrido, son cosas que a veces pueden pasar, el asunto es guardar la calma.

El paseo es maravilloso, los paisajes son increíbles (me sentía como en Narnia jajaja!) y los perros geniales, cuando no hacíamos nuestra parte del trabajo, volteaban a mirarnos con cara de ¿ya? ¡Estamos esperando! Maravillosamente inteligentes!!

Paola y yo
Paola y yo

¿Ven cómo nos mira el último perro? Todos parados hasta que nosotras no hiciéramos nuestra parte del trabajo
¿Ven cómo nos mira el último perro? Todos parados hasta que nosotras no hiciéramos nuestra parte del trabajo

El orden de los perros tiene una lógica y es fundamental, los más fuertes siempre van atrás (en caso ocurriera un accidente como nos pasó a nosotras, los de atrás tienen la fortaleza para soportar el golpe) y los menos fuertes van adelante guiando el paso y en caso de accidente, no se hacen daño o se hacen el menor daño posible.

Esta maravillosa experiencia incluye además de la ropa especial, dulces y bebidas calientes, no está de más si desean llevar provisiones adicionales como chocolates por ejemplo.

Al igual que en el caso de los renos, los animo a hacer esta actividad, es realmente fantástica y en mi caso la hice porque era la oportunidad perfecta sino ¿cuándo? El costo de este tour con Tromso Safari fue de 205.50 dólares.

4. Catedral del ártico:

Tromso tiene varios atractivos en la ciudad como la catedral de madera, su biblioteca pública, el puerto, pero una de las atracciones que llama la atención y es bastante visitada es la catedral del ártico, la más nórdica del mundo.

Construida en 1965, eclesiásticamente hablando no es una catedral sino una iglesia y por el tipo de construcción se asemeja a la Ópera de Sidney en Australia.

Vista de la Catedral del ártico
Vista de la Catedral del ártico
Catedral del ártico
Catedral del ártico
Catedral del ártico
Catedral del ártico

Tiene un órgano construido en el año 2005 cuenta con 2940 tubos, el más largo de 9,6 metros y el más corto de 5 milímetros; las arañas son hechas con cristal checo y tienen forma de témpanos de hielo. La catedral es bastante simple en aspectos de decoración pero es bonita y vale la pena visitarla.

Para llegar a la catedral se puede ir en bus en las líneas 20, 24, 26 o 28 que se toman desde el centro de Tromso, también pueden ir en taxi aunque es muy caro y otra opción es en el teleférico de Fjellheisen para llegar caminando, una opción que no recomiendo si van en invierno, si van en verano no hay problema porque hay sol todo el día. El costo para entrar es de 40 NOK, aproximadamente 4.50 euros.

5. Bares y cervezas:

A pesar de que hace mucho frío en Tromso en invierno, es una isla en la que hay muchos restaurantes, bares y una gran variedad de cervezas de todo tipo, me quedé realmente sorprendida!

Nosotras fuimos al bar Olhallen que es el bar más antiguo de Tromso (tiene buen ambiente, música y es tranquilo), que abrió en 1928. Además de ser el bar más nórdico del mundo, ofrece más de 60 variedades de cervezas noruegas: para elegir la que quieran, tienen una pizarra en el bar donde describen el tipo de cerveza, grado de alcohol y de qué está hecha, fascinante! Los precios varían en función del tipo de cerveza y tamaño, la que yo pedí me costó 13 dólares al tipo de cambio.

La cerveza de bandera es la Mack, la venden en todo lados, hasta en los restaurantes, de hecho fue la primera cerveza que probé en el restaurante Kaia (en donde además probé el primer estofado de reno de mi vida).

También hay cervezas artesanales, pude probar la Tromso Pale Ale y realmente me gustó mucho.

La oferta de bares y restaurantes es amplia, además de Olhallen y Kaia, fuimos a Egon, Bastard bar (en nuestra última noche), al O’learys sportsbar (al que fuimos mientras se desarrollaba la media maratón polar), adonde íbamos, siempre dispuestas a probar una nueva cerveza noruega.

Además de estos bares y restaurantes hay varios más en Tromso (a los que no hemos ido), como Hildr gastrobar, Gründer Tromso, Bardus bar, Huken pub, etc. La ventaja es que en Tromso todo queda cerca, sólo es cuestión de ver un mapa o más fácil aún, preguntar en recepción de los hospedajes en donde se queden cómo llegar desde allí.

Como ven, Tromso es mucho más que auroras boreales y vale la pena visitarlo en invierno, yo me he prometido regresar pero la próxima en verano para vivir la experiencia del sol de medianoche 😉

Para que disfruten de la experiencia que tuve, les dejo el link del video de mi experiencia en este increíble lugar https://youtu.be/3U9Qwt1DMt8

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