Guía de viaje a Chachapoyas: lo que no te puedes perder

Chachapoyas, más conocida como la sierra de Amazonas en el Perú, se sitúa a 2,334 msnm cerca del río Utcubamba. Se encuentra en zona de ceja de selva, por lo que su clima no es 100% tropical ni seca como en la sierra (además tiene más de 20 microclimas); la época de lluvias va de octubre a abril y la de sol o estación seca de mayo a setiembre.

¿Cómo me animé a viajar a Chachapoyas?

Hace 2 años ya tenía a esta ciudad en mi mapa de viajes internos, mi intención inicial era conocer Kuélap y la catarata de Gocta, sin embargo, la falta de tiempo, la forma de llegar y el haber priorizado otros destinos, hizo que aplazara el plan, el que finalmente se concretó… Y ME ENCANTÓ!

Cómo llegar a Chachapoyas

Hay varias vías por las que se puede llegar:

  1. Desde mayo de 2017 se abrió la ruta directa Lima a Chachapoyas a través de Atsa Airlines, su frecuencia es de 2 veces por semana (lunes y jueves), los precios ida y vuelta oscilan entre los $ 138 y $ 220 dólares.
  2. Otras opciones son:
    • Lima a Jaén por avión, luego por tierra a Chachapoyas que dura 3 horas aproximadamente. En mi caso el hotel que reservé brindaba el servicio de transporte por S/. 55 soles, así que lo tomé, pero también hay buses como Movil Tours.
    • Lima a Chiclayo por avión, luego por tierra que dura 9 horas aproximadamente, llegan buses de Movil Tours, Civa, El Expreso, etc.
    • Lima a Tarapoto por avión, luego por tierra que dura aproximadamente 8 horas, la empresa es Turismo Selva; sin embargo, descubrí gracias a un amigo que Saeta es una aerolínea que brinda el servicio aéreo a Chachapoyas (subvencionado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones) el costo es de S/. 70 soles y demora 25 minutos, en realidad me parece muy conveniente, rápido y más cómodo que viajar 8 horas en bus.
    • Lima a Trujillo por avión, luego por tierra que dura 12 horas aproximadamente, llegan Movil Tours y GH Bus.
    • Desde Lima directo por tierra, el viaje dura 22 horas con Móvil Tours y Civa.

Mi experiencia

Llegué a Jaén vía Latam que sólo tiene 2 frecuencias de vuelo (mañana y tarde), el pasaje ida y vuelta me costó $ 112.31 dólares (según me dijeron en el counter la tarifa que pagué sólo admitía equipaje de mano y si quería llevarlo en bodega debía pagar $ 50 dólares, por tanto fíjense qué condiciones tiene ka tarifa que están pagando); como sólo tenía un carry on y mi mochila, llevé todo en cabina.

En el aeropuerto de Jaén me esperaba una camioneta, en principio demoraría 3 horas en llegar a Chachapoyas, sin embargo, junto conmigo viajaban 2 chicas más que iban a Cocachimba, por lo que las dejamos primero a ellas y a mí al final, en total el viaje duró poco más de 4 horas. A mí no me molestó para nada, tenía todo el tiempo del mundo!

El camino es muy sinuoso en una carretera perfectamente asfaltada, la inmensidad de las montañas y el verdor que las cubre hacen de este paisaje algo increíble. Yo estaba definitivamente muy feliz!!

Dejamos a las chicas en Cocachimba (que por cierto sufrieron un tanto con las curvas del camino y se marearon así que si son de los que se marean, lleven su kit de medicinas a la mano que incluya alcohol, caramelos de limón y por si las dudas unas bolsas) y en ese momento, tuve mi primer contacto con la preciosa catarata de Gocta, el sólo verla hizo que me diera cuenta que el viaje iba a ser genial!

En el trayecto, el chofer de la camioneta me ofreció un itinerario de turismo, así que llegando a la ciudad nos dirigimos a la agencia que se llama Tours Chachapoyas (ubicada en la plaza de armas de la ciudad) y efectivamente me armaron un itinerario a buenos precios:

  • Revash y museo de Leymebamba: S/. 80 soles
  • Sarcófagos de Karajía y caverna de Quiocta: S/. 80 soles
  • Kuélap: S/. 90 soles

Los precios pueden variar si es que incluyen o no el almuerzo, yo elegí sin almuerzo así que los pagué por mi cuenta pero realmente no mueve la aguja del presupuesto pues un buen almuerzo, rico y bien servido, va entre los S/. 15 y S/. 20 soles.

El servicio incluye el transporte, guía, entradas a los diferentes lugares arqueológicos y asistencia en todo momento; el servicio fue A1, los guías estaban preparados y siempre atentos a los turistas pues algunos paseos tienen cierto grado de dificultad (inclúyanle la altura que puede afectar en resistencia como a mí, no hablo de soroche, tampoco es taaaan alto así que no se preocupen). Mi experiencia con ellos fue excelente, por eso los recomiendo.

Como dato, en la plaza de armas encontrarán una gran cantidad de agencias que ofrecen estos paquetes, dependerá de ustedes el que finalmente deseen tomar.

Asimismo, hay una amplia oferta de lugares para hospedarse, desde lugares a precios sumamente convenientes con habitaciones compartidas hasta lodges a las afueras de la ciudad, todo dependerá de lo que estén buscando.

Por mi parte hice un mix: en la ciudad privilegié un hospedaje que tuviera un buen servicio y que de ser posible incluyera el desayuno (fue la mejor decisión pues los paseos partían entre las 8 y 8:30 am); así llegué al hotel Las Orquídeas que cumplía con estas características (lo reservé en Lima pues a pesar de que hay una buena cantidad de oferta, con el incremento del turismo, la demanda es muy alta), por 4 días/4 noches me costó S/. 475 soles y lo mejor es que está ubicado a media cuadra de la zona de salida de los buses.

Los 3 últimos días estuve en el Gocta Andes Lodge que por 3 días/2noches me costó S/. 598 soles (incluye desayuno), queda en el cacerío de Cocachimba a las afueras de la ciudad de Chachapoyas y cuenta con una vista increíble a la catarata del mismo nombre. El lugar es realmente bello, se respira una paz y tranquilidad increíbles, el servicio es de primera, la comida deliciosa y la gente muy amable… eso sí, están copados, tuve mucha suerte en encontrar disponibles los 3 días que estuve allí pero tuve que hacer la reserva con mes y medio de anticipación.

Gocta Andes Lodge
Gocta Andes Lodge

La comida en la ciudad es rica, los platos a buenos precios, promedio S/. 20 soles; si más bien quieren algo tipo fusión, el Batán del Tayta es la voz y si quieren tomar un trago, en el bar La Reina los encontrarán.

Lo que viene a continuación son todas las visitas que pude hacer que hicieron posible que regresara totalmente enamorada de esta hermosa ciudad.

Chachapoyas: la ruta de la naturaleza y el aprendizaje

He bautizado así a estas rutas pues no sólo me maravillé con la sorprendente geografía y naturaleza del lugar, sino que tuve la oportunidad de aprender más acerca de la cultura Chachapoyas.

  • Revash y museo de Leymebamba

Empezamos la ruta con los mausoleos de Revash que quedan a 2 horas aproximadamente de la ciudad, para llegar a ellos hay que hacer una caminata de 4 kms (ida y vuelta), fácil para bajar, difícil para subir jajaja! (al menos para mí lo fue pues honestamente no fui preparada como para caminar en altura).

Inicio de la caminata a Revash
Inicio de la caminata a Revash

La primera parte es fácil porque todo va de bajada pero como saben, después de toda bajada hay una subida; sin embargo, ese cansancio se desvaneció cuando aparecieron ante mí los primeros paisajes de la caminata: aire puro, naturaleza, un color verde y formas en las montañas imposibles de olvidar.

Paisaje camino a Revash
Paisaje camino a Revash

Paisaje camino a Revash

Ese día estaba nublado y por ratos chispeaba así que el camino se volvía un poco resbaloso (la caminata se hace en un camino de trocha marcado) así que siempre con cuidado.

Después de 1 hora aproximada de caminata, se llegan a los mausoleos, en ellos se enterraban a las personas importantes de la cultura Chachapoyas y los colocaron en la montaña con la finalidad de protegerlos. Los Chachapoyas creían en la vida después de la muerte, por ello los enterraban con sus pertenencias para que en el momento en que retornaran a la vida, lo hicieran con ellas.

No se puede acceder a los mausoleos, se pueden ver claramente desde una distancia aproximada de 50 metros, lo suficiente como para tomar buenas fotos.

Mausoleos de Revash
Mausoleos de Revash

El retorno fue intenso para mí, caminar en altura para alguien que no hace actividad física puede ser duro pero felizmente me tuvieron mucha paciencia y el guía me acompañó inclusive en los momentos en que comenzó a llover con más fuerza, terminé empapada (entre la lluvia y el sudor) pero muy feliz!

Paisaje de retorno
Paisaje de retorno
Parte del camino de retorno
Parte del camino de retorno

Luego del almuerzo fuimos al museo de Leymebamba, en él se encuentran más de 200 momias recuperadas de la laguna de los Cóndores que se encuentran en un estado de conservación increíble (los Chachapoyas no embalsamaban a sus muertos pero eran expertos en eviscerar el cuerpo, poner algodones en el rostro para que no perdieran las facciones y enterrarlos en lugares estratégicos para su conservación) así como varios datos sobre la cultura Chachapoyas. Para saber más del museo, pueden visitar la página http://museoleymebamba.org/

Entrada al museo de Leymebamba
Entrada al museo de Leymebamba
Momias
Momias
  • Sarcófagos de Karajía y caverna de Quiocta

Este fue uno de los días más intensos en términos de esfuerzo pero también de aventura (en el anterior tuvimos una tarde tranquila con la visita al museo) y lo empezamos en la caverna de Quiocta.

Para llegar es poco más de 1 hora de camino y en el trayecto hacen una parada obligatoria para que nos den las botas de jebe, estas botas son de uso obligatorio, no hay forma que se entre a la caverna sin botas, luego les cuento por qué.

Una vez que llegamos, el guía nos hace la explicación respectiva: es una caverna de aproximadamente 600 metros de profundidad, alberga una gran cantidad de estalagmitas y estalactitas formadas por millones de años de erosión, su estado es casi natural así que la idea es impactar lo menos posible; como consecuencia de esto, existe la prohibición expresa de extraer parte de las formaciones calcáreas (si no respetan, pueden iniciar acciones a cargo del guardián que por cierto es muy amable).

A la caverna se ingresa no sólo con las botas sino además con una linterna cada 2 personas para poder caminar, algo perfectamente normal pues no hay luz artificial al interior. El grupo era casi el mismo con el que estuvimos en el tour de Revash así que ya teníamos algo de confianza (felizmente!) pues como viajera sola evidentemente no tenía pareja pero ya había conocido a un chico muy amable con el que finalmente compartimos linterna.

Las instrucciones fueron claras: no debíamos separarnos del grupo y debíamos pisar por donde el guía pisaba; parecían instrucciones algo exageradas pero realmente no lo son.

Entrada a la caverna

Una vez dentro, entendí el por qué de las instrucciones: un terreno lleno de barro y arcilla húmeda, por momentos las botas se quedaban como pegadas y se debía hacer un esfuerzo adicional para poder levantar el pie, pero no sólo eso, el terreno no era plano, se han formado algunas pozas así que debíamos pisar con cuidado, muy especialmente para que el agua no ingresara a las botas, no resbalar y caer.

Ahora, lo que se ve adentro, las creaciones caprichosas de la naturaleza formadas para la admiración, todo en la naturaleza tiene su razón de ser.

Hay amplias formaciones de estalagmitas, estalactitas y escalactitas (la unión de estalagmitas + estalactitas) que dan forma a figuras sujetas al ojo de quién las ve, es impresionante!

Una vez en lo más profundo de la caverna, nos hicieron apagar las linternas para escuchar el goteo del agua y para contarnos la historia del guía que antes de que la caverna se volviera un lugar más concurrido, entró con 2 turistas extranjeros con una sola linterna y esta se les apagó, así que tuvieron que salir a ciegas y lo lograron sólo que bastante heridos; desde ese momento hay algunas señalizaciones con sogas para evitar que los turistas caminen por otros lugares que pueden poner en riesgo su integridad.

Asimismo, el guía hizo un agradecimiento a la caverna por habernos permitido entrar en lo más profundo de ella y sobre todo sanos y salvos, saben que esto me encantó, fue como hacer el ofrecimiento a la pacha mama.

Luego emprendimos el camino de salida, igual de difícil pero felices de haber hecho la ruta, un tanto embarrados entre las salpicadas de barro y haber metido los pies hasta el fondo en las pozas… finalmente es parte de la aventura verdad? 🙂

Terminando la visita a la caverna fuimos a los sarcófagos de Karajía, a poco más de 1 hora desde Quiocta, lugar en el que enterraron también a personas importantes de la cultura Chachapoyas, lo que sorprende es cómo lograron construirlos en la pared de la montaña, protegiéndolos del clima cambiante de la región.

Miden alrededor de 2.50 metros y todos tienen formas antropomorfas, como creían en la vida después de la muerte, los colocaban en la base del sarcófago (en muchos casos sólo llevaban las cabezas momificadas y la cabeza del sarcófago ya elaborada). Asimismo, algunos tienen pintura roja en la parte del pecho, dicen que como parte de protección pues en caso los quisieran atacar, podían salir volando de allí.

Les diré que todo el camino de ida es de bajada, fácil de acceder, el problema para mí vino con la subida y encima llovió un tiempo largo así que el camino se hizo aún más difícil, aquí tienen la opción de ir a caballo si así lo desean.

  • Cañones de Huancaurco, el Sonche y mirador de Chachapoyas

Este tour lo tomé como un privado con Freddi Castillo quien me ofreció los paquetes de turismo a la llegada a Chachapoyas, me costó S/. 150 soles, muy bien pagado para todo lo que pude disfrutar y admirar!

Primero llegamos al cañón de Huancaurco a aproximadamente 1 hora de la ciudad, es un lugar bellísimo en el que se respira naturaleza pura y mucha paz, además no es un lugar demasiado concurrido así que tuvimos el paisaje para nosotros.

Tiene un mirador y un sitio arqueológico a 10 minutos caminando, es un lugar en el que uno puede conectarse con la naturaleza y llenarse de rica energía!

Cañón de Huancaurco

En días soleados se puede ver a lo lejos la catarata de Gocta, nosotros no tuvimos esa suerte pero tengo claro que debe ser una vista espectacular.

Mientras estuvimos allí, llegó la señora Deysi, alcaldesa de Huancas (localidad en la que se encuentra el cañón), quien llegó con prensa porque iban a hacer un reportaje sobre el lugar, lo que me pareció muy bueno porque no es algo que te ofrezcan las agencias de turismo como parte de un paquete como las anteriores, así que está perfecto que lo valoren.

Con la alcaldesa de Huancas y mi guía estrella, Freddi

Después de una buena recarga de energía y sentirme feliz porque el lugar me sorprendió gratamente, nos dirigimos al cañón del Sonche, que queda a 30 minutos aproximadamente desde Huancaurco.

Si el cañón de Huancaurco me pareció increíble, tengo que decir que el del Sonche (al que llaman el Colca de Chachapoyas) me dejó boquiabierta, completa y absolutamente impresionada de lo imponente del lugar; se paga la módica suma de S/. 3 soles para ingresar y lo que pueden ver es fantástico! La profundidad del cañón, la inmensidad de las montañas, la fuerza de la naturaleza traducida en la fuerza del aire, la paz y la tranquilidad… se nota que me gustó demasiado no? 🙂

Terminé este paseo con una sonrisa de oreja a oreja difícil de borrar, recargada de energía a mil, mucha tranquilidad y conexión conmigo misma, lo disfruté plenamente!

Para cerrar este increíble día, fuimos al mirador de Chachapoyas desde donde se puede ver la ciudad y todo lo que alberga.

Chachapoyas: lo indispensable

Lo que les voy a describir aquí podría formar parte de la ruta anterior, sin embargo, he hecho la clasificación como lo indispensable porque son los lugares que sí o sí deben visitar en Chachapoyas si es que tuvieran pocos días (son los “must”). 🙂

  • Kuélap

Es un complejo arqueológico ubicado a 2:30 horas aproximadamente desde la ciudad de Chachapoyas, actualmente su acceso se ha visto privilegiado desde la inauguración de las telecabinas, magnífica obra de ingeniería que cruza las montañas de un lado a otro hasta llegar a la subida a la fortaleza.

Los boletos a las telecabinas cuestan S/. 20 soles (si van con agencia de turismo ellos se encargarán de comprarlos) y se debe esperar el turno para que un bus haga el traslado hasta el andén 1, mientras tanto se puede ir admirando el paisaje.

Las telecabinas son cómodas y seguras, el acomodamiento es muy ordenado (hagan caso a todas las indicaciones del personal) y el paisaje es realmente bello! A mí me tocó un día nublado y lluvioso que aunque no lo crean, hizo del viaje algo mágico pues fue un paseo por las nubes, se veía claramente cómo las atravesábamos 🙂

Kuelap es el punto más alto de Chachapoyas, está a 3000 msnm aproximadamente, la ventaja es que la subida es más corta (200 metros desde el punto de inicio); si les toca un día de lluvia, igual deben subir con cuidado porque algunas piedras se ponen resbalosas.

El primer contacto es con uno de los muros más grandes de la fortaleza y desde ahí al interior son aproximadamente 2 horas de caminata adicionales. La ventaja es que avanzando en el primer tramo del camino, encontrarán a unas señoras que venden cachanguitas (una especie de pan hecho con harina, trigo, plátano) frutas, canchita, maduros (plátanos dulces)  solos o rellenos con queso, galletas y cositas que servirán para aplacar el hambre; yo me compré una cachanga que estaba deliciosa y me dio energía para lo que venía después (y por la hora era realmente lo más conveniente).

En su interior se encuentran más de 400 viviendas tipo circulares, así como espacios que se asume servían como sitios ceremoniales y administrativos, por lo que podría hablarse de un conjunto poblacional organizado.

Estar en Kuelap me permitió conocer un poco más acerca de la cultura Chachapoyas y de su estructura, lo que se puede saber acerca de ellos a la fecha no es absoluta, aún ahora se siguen haciendo estudios y hay espacios en la fortaleza que aún siguen en descubrimiento.

Si llevan cositas para comer y beber, tengan en cuenta que hay tachos de basura a lo largo de la ruta, por favor no boten los desperdicios fuera de ellos, preservemos y conservemos el lugar 🙂

  • Catarata de Gocta

Para mí, el mejor encuentro que tuve con la naturaleza! Es una caminata de 10 kms ida y vuelta, en un camino complejo lleno de subidas y bajadas que se puede tornar aún más complicado si llueve; para mi suerte ese día salió el sol así que no tuve mayor problema.

La catarata de Gocta mide 771 metros siendo la tercera más alta del mundo, desciende en 2 caídas, la primera de 231 metros y la segunda de 540 metros.

Lo mejor es que tomen un guía desde el centro turístico de Cocachimba, tiene un costo de S/. 40 soles y si quieren también pueden tomar un caballo ida y vuelta por el mismo precio.

Si tienen la oportunidad, pregunten en el centro turístico por Don Telésforo Santillán (a mí me lo recomendó Freddi quien me hizo el tour privado a los cañones), un señor muy amable, de amplia sonrisa y un espíritu angelical, que sabe toda la historia de la catarata y de cómo fue descubierta, también te va contando historias en el camino como el de la laguna de los 80 y las leyendas de las sirenas.

Con Don Telésforo Santillán
Con Don Telésforo Santillán

Para comenzar el camino a la catarata se pagan S/. 10 soles, el primer tramo del camino es en bajada pero no todo el camino es así (uno ya se va haciendo a la idea cómo será el retorno jajaja) y a lo largo del camino se ven varias caídas de agua, quebradas pequeñas, se cruzan algunos puentes como el orquídea y si tienen suerte, pueden ver a los gallitos de las rocas.

Llegar a la poza de la catarata es el mejor premio al esfuerzo que supone la caminata, su inmensa caída, la fuerza con la que desciende, el viento que su descenso genera y la brisa que roza la piel son eventos que hacen que uno se sienta en el mejor lugar del mundo y concluir en cuán pequeño es realmente el espacio que ocupamos en él.

La conexión y recarga de energía que pude tener en ese tiempo que permanecí en la catarata, hizo que realmente amara aún más a mi Perú que, como seguiré diciendo siempre, es mucho más grande que sus problemas!! 🙂

Recomendaciones generales:

  • No olviden llevar su kit con medicinas básicas: para la gripe, náuseas, tos (caramelos masticables), alcohol, gel antibacterial, etc.
  • Indispensable llevar bloqueador para el rostro, repelente y protector de labios, cuando el sol sale es intenso, lleven gorrita también.
  • Casaca impermeable o cortaviento (pero que sea impermeable), porque igual que cuando sale el sol, la lluvia también puede ser intensa, zapatillas y pantalón de trekking (todos ahora son impermeables pero mejor que se aseguren).
  • Si quieren viajar a Chachapoyas a hacer lo que hice yo, consideren que no es recomendable viajar con bebés y/o niños muy pequeños: los caminos tienen muchas curvas, las caminatas son largas y algunas complicadas (y en altura), el clima es cambiante y no siempre se almuerza a la hora (algunos paseos pueden tardar más tiempo), claro está que dependerá de cada uno; por otro lado si su idea es ir a descansar y relajarse a un lugar como el Gocta Andes Lodge sí pueden ir con ellos, sin embargo consideren que además de la piscina no hay juegos u otras cosas para niños (salvo la tv del cuarto) y no hay menú infantil aunque estimo que con lo que tienen en la carta un niño puede comer tranquilamente.
  • Reserven todo con anticipación, se ha incrementado el turismo en Chachapoyas, por lo que suelen estar bastante copados.
  • Y la recomendación más importante: PÁSENLA BIEN Y DISFRUTEN!!

Si quieren ver más fotos y videos del viaje, síganme en instagram:

https://www.instagram.com/romyporelperuyelmundo/

Y en mi fanpage de facebook: https://www.facebook.com/romyporelperuyelmundo/

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8 Comentarios

  1. Rosa dice:

    Perfecto!!! Destino anotado, apenas pueda escaparme 😉

    1. Romy dice:

      Es un destino imperdible!!!

  2. Cynthia dice:

    Un destino q sin duda visitare este 2018… Gracias por la infor y todos los tips valiosos

    1. Romy dice:

      Qué bueno que lo visites, Chachapoyas es un lugar inolvidable!! No tienes nada que agradecer, me alegra mucho ser de ayuda para tu viaje que te aseguro te encantará!! Un fuerte abrazo!! 🙂

  3. Liz Ponce de León dice:

    Gracias Romy!!! Mejor explicado, imposible… Cómo lo explicas haces que crezcan mis deseos de visitar Chachapoyas, me encanta como escribes 😉 graciaaas!!!!

    1. Romy dice:

      Qué bueno Liz!! Me alegra haber sido de ayuda, si necesitas algo más no dudes en contactarme y obviamente, disfruta muchísimo tu viaje a Chachapoyas, te va a encantar!! 🙂

  4. Milagros dice:

    Hola Romy!!

    Gracias por el datazo!!
    Tengo una consultita con respecto al Gocta Hotel en Cocachimba. He consultado en abril y me han pedido S/325.00 la noche la última semana de mayo. Ya no pregunte mas pq supuse que por dos es S/.650.00 pero veo que a ti te ha salido más barato. O es que a más días te hacen el descuentito.
    Estaré atenta a tu respuesta 🙂
    Saluditos!

    1. Romy dice:

      Hola Milagros!! Gracias por leerme 🙂 La verdad es que ese fue el precio que me ofrecieron para la cantidad de días que yo estuve (no pedí descuento adicional y felizmente los días me calzaron perfecto, pues como habrás visto en el artículo estaban super llenos), quizás si consultas por número de noches que piensas hospedarte te den el precio como me lo dieron a mí y así evitas que te coticen por noche que probablemente sí sea más caro que tipo paquete; en otras palabras, no consultes el precio por noche, sino por número de noches que efectivamente estarás (no sé si me dejé entender jajaja!) Espero que sí 🙂
      Espero haberte ayudado y cualquier consulta adicional, quedo a tu disposición 🙂

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